El cisne que quería volar

Magaly Espinoza

Había una vez hace mucho años en un frondoso bosque un hermoso cisne  con un brillante cuello negro, pico anaranjado y unas grandes alas de color blanco, este cisne tenía los más diversos amigos en el lago un loro llamado Tilín y que era ¡tan parlanchín!, un ganso llamado Tomaso y que era muy manso.

Un día  mientras nadaba alegremente en el lago con sus amigos, vió como una mariposa  se posó en una flor amarilla y gritaba tan fuerte como puede gritar una mariposa:

- ¡Puedo volar !

Entonces el cisne  miró sus alas y pensó:

-¡ Yo aún no aprendo a volar¡ ¡qué deseos de poder lograrlo !

Entonces apareció un conejo tan mago, que tenía  sombrero de mago,  varita de mago, pero sin conejo de mago.

Al ver al cisne tan acongojado le dice:

- ¿Cisne por qué deseas tanto volar?

-¡Quiero ver todo desde arriba y andar por todos los lugares!- le respondió el cisne,

-¡Sí es lo que deseas!- le dijo el conejo, lo tocó con su varita mágica y dorada y ¡zas! ¡cataplum! el cisne comenzó a elevarse tan alto, estiro sus alas y logro volar.

¡Qué hermoso es todo desde aquí arriba!

Empezó a gritarle  a sus amigos, ¡Hey amigos miren, puedo volar¡ y nadie respondía, estaba tan alto que no podían oírlo.

Entonces empezó a entristecerse muchísimo y exclamo- ¡que saco con volar si no puedo estar con mis amigos! Ellos juegan y ríen y yo estoy solo

De pronto apareció el conejo mago y le dijo:

Ahora entiendes que hay cosas más importantes que volar. A veces queremos algo y nos olvidamos de los demás los amigos son los más importantes

¡Sí! Le dijo el conejo dando el un salto en el aire

Entonces el conejo mago lo tocó con su varita mágica, el cisne comenzó a caer al lago ¡Splash! Sonó el agua levantó su cabeza y ahí estaban sus amigos esperándolo como siempre, jugaron, rieron y fueron muy felices por siempre.