Los fantasmas y la araña.

Mateo Miranda, 3 años

Jardín infantil Huerto Encantado. Fundación Integra

Había una vez unos amigos fantasmas que les  gustaba jugar a las escondidas en una casa abandonada. Los fantasmas eran de diferentes colores, el más grande era de color anaranjado, el mediano era de color azul y los más pequeños eran de color verde y rosado.

Un día apareció un nuevo y muy pequeño amigo que tenía muchas patas y unos ojos grandes y su cuerpo era de color negro con rayas. A los fantasmas les dio mucho miedo, porque el nuevo amigo tenía unos colmillos y no quisieron jugar con él.

La araña muy triste se colocó a llorar y les decía ¡yo solo quería jugar! Y el fantasma rosado se acercó  y le dijo ¡no llores  yo seré tu amiga! Y la araña se puso feliz y de regalo le hizo una flor con su telaraña, los otros fantasmas al ver que el nuevo amigo no era malo también se acercaron para jugar.

Finalmente la araña tejió una enredadera para columpiarse con sus nuevos amigos.

Y fueron muy felices, ya que la araña hizo amigos y los fantasmas aprendieron a no juzgar por la apariencia, porque las arañas no son malas.

Fin